9 de octubre de 2007

PARA LOS AMANTES DEL BUEN GUSTO



HARLEY-DAVIDSON NIGHTSTER


La familia Sporster es, desde su creación hace ya medio siglo, la opción más “deportiva” de la marca americana. No hay que ser una lumbrera para deducir que precisamente de ahí viene su nombre, Sporster, aunque entre los más puristas se la conoce con el familiar mote de “Sporty”. Claro que a este respecto hay que tener en cuenta lo que significa el término deportivo dentro de una marca que es la madre de las custom . O sea, deportivo, deportivo, lo que se conocen el mundo de las motos como deportivo, nada de nada, pero si desde luego se concibió como el modelo más ligero y fácil de llevar dentro de una fábrica famosa por alardear del tamaño, el volumen y los materiales tradicionalmente “poco ligeros” como el hierro, el cromo, el acero, etc. de sus modelos.

Esa relativa ligereza y facilidad de pilotaje han logrado que en ciertos países como España o Italia las Sporster sean fundamentales para sus mercados . Son las más vendidas y, además, constituyen la puerta de entrada al alucinógeno universo Harley. Por tanto, cada vez que hay una modificación en la familia “pequeña” de la factoría de Milwaukee los responsables de las consiguientes sucursales del sur de Europa se echa a temblar, porque jugar con lo que ya funciona siempre es tarea arriesgada. En los últimos años se habían ido mejorando las “Sporty”, proceso que culminó el pasado 2006 con la incorporación de una esperadísima inyección electrónica que mejoró el rendimiento del motor a todos los niveles posibles.
Sin embargo, este año, en el que no se esperaban novedades importantes en esta “familia”, se ha presentado un modelo que, realmente, se ha desarrollado con un ojo puesto precisamente en estos países latinos y europeos. En Barcelona asistimos a la presentación de una Sporster con un toque más deportivo, urbano y de diseño que las de otros países , una moto que quiere ser la reina de la noche en las sofisticadas (especialmente vistas desde los ojos de los americanos) y marchosas noches de las capitales europeas, a la vez que permita su dueño afrontar escapadas por carretera y por zonas de montaña sin problemas. Es la Nighster ( ya habrás deducido que este nombre viene de fusionar “night”, noche en inglés, con Sporster ), una Harley que sorprende por la eficacia de uno de los motores más pequeños de la marca y una parte ciclo que permite disfrutar de aquellos tramos que no sean una estricta y larguísima línea recta, como ocurre con sus grandes y a veces mastodónticas hermanas mayores.
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